La Nueva Transición
(el verdadero paso a la tercera transición)
Después de mucha discusión, de mucho fango del peor calado moral, después de taparse la nariz ante la maloliente corrupción del mínimo del 3%. Después de todo se ha aprobado en el Parlamento de Cataluña un nuevo Estatuto Catalán. Y sobre lo dicho, no profundizaré porque se haría enterno el problema de limpieza visual que sufren los medios de comunicación y la anestesia generalizada de la opinión pública cuando la tropelías no las realizan los de derechas.
Que el nuevo "Estatut" es inconstitucional no lo duda nadie. Ni España es una nación de naciones, ni es un Estado Federal, ni una sucursal del País Vasco ni de Cataluña. La propia Constitución Española no puede ser más clara:
*art. 1.2CE "La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado".
*art. 2CE "La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas".
*art. 9CE "Los ciudadanos y los poderes publicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico".
Lo que viene a suponer este nuevo proyecto de reforma del actual marco jurídico del sistema político de España, al igual que el de Ibarretxe, es la reforma por un modelo Federal, en donde, los mounstruos autonómicos, cada vez piden más sangre con la que saciar su sed, tener un mayor control dictatorial sobre las institcuiones.
Que la reforma es un paso hacia un nuevo Estado de Catalonia, está fuera de toda duda. Uno de sus principales impulsores, Carod Rovira, así lo expresa, es un nuevo paso hacia dicho estado. Si alguien piensa que así se acaba el problema de la unidad de España, se equivoca gravemente, pues no hace sino darle mayor fuerza y mayor poder.
La mejor representación es su Título III referente al Poder Judicial, en donde, la Generalitat tendrá a sus jueces para juzgar lo que ellos quieran que juzguen y como deben de hacerlo, y en donde su Fiscal Jefe será el Fiscal Superior de Cataluña. Pero no solo eso, sino que además, se crea el Consejo de Justicia de Cataluña, "órgano de gobierno del poder judicial" en Cataluña, que actúa como "órgano desconcentrado" del Consejo General del Poder Judicial. Toda una auténtica pérdida del todo principio de Estado de Derecho, en donde debe existir una separación de poderes, no sin despreciar la falta del principio de unidad jurisdiccional, el Cuerpo Único de Jueces y Magistrados, y el principio de que el Consejo General del Poder Judicial es el órgano de gobierno de todo lo anterior.
Pero son tantas cosas, como el uso de competencias íntegras y excluyentes para que así al Estado ni se le ocurra asomar la cabeza, la creación de una Agencia Tributaria propia, etc, etc. etc.
Lo visto era lo que estaba por venir. Y los rastreros políticos que desean pasar de rositas, sin que se debata abiertamente sobre todo lo que esto supone para el fin de la España actual, no deberían dejar ver su carita durante unos días. Por lo pronto, Zapatero no defiende la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, tenemos nuestra cuota española bonil, y en los programas humorísticos que el no sea nacionalizquierdista y se mueva, palo y burla que te crió.
Pero ojo, que toda acción tiene una reacción, que cada vez va a existir un mayor creciemiento de la centralidad del Estado, y eso supondrá un punto de apoyo en la fortaleza del PP, que mermado por sus poderes regionales, no sabrá aprovechar y la fracción en la derecha será grave, no tanto como la fractura de la España de la Constitución de 1978.
Después de mucha discusión, de mucho fango del peor calado moral, después de taparse la nariz ante la maloliente corrupción del mínimo del 3%. Después de todo se ha aprobado en el Parlamento de Cataluña un nuevo Estatuto Catalán. Y sobre lo dicho, no profundizaré porque se haría enterno el problema de limpieza visual que sufren los medios de comunicación y la anestesia generalizada de la opinión pública cuando la tropelías no las realizan los de derechas.
Que el nuevo "Estatut" es inconstitucional no lo duda nadie. Ni España es una nación de naciones, ni es un Estado Federal, ni una sucursal del País Vasco ni de Cataluña. La propia Constitución Española no puede ser más clara:
*art. 1.2CE "La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado".
*art. 2CE "La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas".
*art. 9CE "Los ciudadanos y los poderes publicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico".
Lo que viene a suponer este nuevo proyecto de reforma del actual marco jurídico del sistema político de España, al igual que el de Ibarretxe, es la reforma por un modelo Federal, en donde, los mounstruos autonómicos, cada vez piden más sangre con la que saciar su sed, tener un mayor control dictatorial sobre las institcuiones.
Que la reforma es un paso hacia un nuevo Estado de Catalonia, está fuera de toda duda. Uno de sus principales impulsores, Carod Rovira, así lo expresa, es un nuevo paso hacia dicho estado. Si alguien piensa que así se acaba el problema de la unidad de España, se equivoca gravemente, pues no hace sino darle mayor fuerza y mayor poder.
La mejor representación es su Título III referente al Poder Judicial, en donde, la Generalitat tendrá a sus jueces para juzgar lo que ellos quieran que juzguen y como deben de hacerlo, y en donde su Fiscal Jefe será el Fiscal Superior de Cataluña. Pero no solo eso, sino que además, se crea el Consejo de Justicia de Cataluña, "órgano de gobierno del poder judicial" en Cataluña, que actúa como "órgano desconcentrado" del Consejo General del Poder Judicial. Toda una auténtica pérdida del todo principio de Estado de Derecho, en donde debe existir una separación de poderes, no sin despreciar la falta del principio de unidad jurisdiccional, el Cuerpo Único de Jueces y Magistrados, y el principio de que el Consejo General del Poder Judicial es el órgano de gobierno de todo lo anterior.
Pero son tantas cosas, como el uso de competencias íntegras y excluyentes para que así al Estado ni se le ocurra asomar la cabeza, la creación de una Agencia Tributaria propia, etc, etc. etc.
Lo visto era lo que estaba por venir. Y los rastreros políticos que desean pasar de rositas, sin que se debata abiertamente sobre todo lo que esto supone para el fin de la España actual, no deberían dejar ver su carita durante unos días. Por lo pronto, Zapatero no defiende la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, tenemos nuestra cuota española bonil, y en los programas humorísticos que el no sea nacionalizquierdista y se mueva, palo y burla que te crió.
Pero ojo, que toda acción tiene una reacción, que cada vez va a existir un mayor creciemiento de la centralidad del Estado, y eso supondrá un punto de apoyo en la fortaleza del PP, que mermado por sus poderes regionales, no sabrá aprovechar y la fracción en la derecha será grave, no tanto como la fractura de la España de la Constitución de 1978.
